Después de hacer todos los trámites con la moto y dejarla en el terminal aéreo, nos despedimos de nuestros amigos Alejandra y Andrés de Bogotá,

En San Cipriano, Colombia, nos montamos a una brujita. Perdón, en una brujita.

Desde Arequipa bajamos por la carretera hasta el balneario de Camaná. Ahí nos quedamos en una casa de campo,

Una vez que llegamos a Porto Velho –después de hacer la complicada BR-319- nos detuvimos en una estación de servicio

Hasta último momento teníamos muchas dudas de entrar a Venezuela en moto. Cuando preguntábamos sobre el país la mayoría nos hablaba "pestes",