Cuando llegamos a Vitória, en el Estado de Espíritu Santo, las carreteras estaban repletas. Eso, porque el fin de semana que dejamos Río de Janeiro 

Lo que más nos decían de Río de Janeiro es que no fuéramos, que es muy peligroso, que la moto que nosotros llevamos es muy cotizada 

Una vez que dejamos las playas de Santa Catarina tomamos la ruta BR 101 hacia el norte. Llegamos a Curitiba, capital del estado de Paraná por una carretera en perfecto estado.

Después de haber recorrido el interior de Brasil a través de rutas de tierra, finalmente llegamos a la costa del Brasil,

Luego de ingresar a Brasil nos dirigimos hasta Porto Alegre, donde un amigo que conocimos viajando en Chile.