Con este posteo pretendo abordar un tema muy crucial para este tipo de travesías y por el cual varios me han consultado: "tomar decisiones". Probablemente el decidir dejar de lado por tiempo indefinido una vida estable es lo más difícil y fuerte de procesar. En lo personal me tomó varios años el atreverme a cambiar una vida "común y corriente" por una en que no sé qué pasará al día siguiente.

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Esta idea de recorrer un continente, empaparme de su gente y culturas, me embarga hace años. De a poco y motivado por otros viajeros me propuse conocer mi propia tierra y mi "barrio" como primera fase.
Pero faltaba esa chispa interna que me impulsara al "vacío". No sé con exactitud lo que cambió en mí, pero me empezó a aterrar el hecho de que uno de mis sueños parecía quedar durmiendo al tiempo que la "estabilidad" se apoderaba de mí.
Hace justo un año las emprendí por un buen tiempo para recorrer varios países sudamericanos: fue una prueba de fuego que sabía tenía que sortear para tomar la decisión final.
Probablemente ha sido una de las experiencias más satisfactorias que he tenido, pese a que viajamos miles de kilómetros en poco tiempo, sin lograr conocer en profundidad.
Fue ahí que abrí los ojos, que me di cuenta de lo que tenía que hacer, que no pasa nada con cambiar una forma de vida por otra...
Hoy veo mi sueño tan cercano que también me asusta. Pero como siempre me pasa cada vez que salgo, sé que cuando presione el embrague, le dé con el pie izquierdo hacia abajo, y el puño derecho se vaya hacia atrás, todo empezará a fluir.
Lo que les puedo decir es que desde que tomé la decisión todo ha marchado muchísimo mejor de lo que esperaba. He recibido inesperadas ayudas y sé que en ruta será mucho mejor.
Atrévanse a ir por sus metas. Lo van a disfrutar!